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domingo, 20 de diciembre de 2015

Juego de Picas

Resiste. Resiste.
No le contestes. Eso desea.
Se le nota en como habla.

Se le nota en la mirada.
Te diviertes, se divierte.
Pero eso debe parar.

No se parece en nada al ajedrez.
Ni al poker. Es más bien un juego de criquet, o tal vez un pall mall.
O uno de esos juegos sin reglas ni orden.

Resiste, querida. Resiste.
Concéntrate en el partido o en los dibujos y por lo que más quieras, no te eches a reír.
Pon cara seria, y como buena inglesa, resiste.


Bueno, no voy a echar un gran rollo sobre este escrito, solo diré algunos significados sobre el mismo porque a algunos puede desconcertarles.
Picas. En adivinación se le considera la carta que presagia la muerte y los infortunios.
Juegos. De todos los juegos mencionados aquí, solo el pall mall (anterior al criquet) posee dos movimientos que la mayoría podría considerar como trampa (Enrocar y croquear), aunque ambos movimientos son válidos, el juego en sí mismo, o al menos los acérrimos a las reglas y al orden consideran esto como trampa, probablemente a causa de lo fácil que luego resulta que cada jugador haga algún movimiento al no haber nadie cerca de él que pueda observar. Los juegos se diferencian en que el pall mall se gana haciendo el menor número de golpes y no en el menor tiempo. Por supuesto en sus inicios hasta el poker se consideraba un juego de tramposos. Y como bien se sabe, no andaban desencaminados.
Damas. No está bien visto que una dama se ría en público, y menos a grandes carcajadas. 
La idea. Puede aplicarse a cualquier tipo de situación, sea esta de guerra, intriga o cortejo, que hasta donde yo he visto, siguen por el mismo rumbo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Falsa perfección


No todo es perfecto. O eso es lo que me digo a mí misma hoy al mirarme al espejo. Estoy deprimida. Tengo veintitrés años y sigo viviendo en casa de mis padres. No tengo amigos a no ser que cuenten los que hago o intento hacer por internet, mis hermanas, mi hermano, mi madrastra y mi madre. O mi padre. Los que eran mis amigos... bueno. Es complicado. Mis padres están divorciados. Lo están desde que cumplí dieciséis años. Pero lo llevan con relativa facilidad... si no contamos los celos y la ira de mi madre al enterarse de su nueva esposa. Las ganas de saber como esta mi madre de parte de mi padre y los intentos de mi madrastra porque todo esto funcione y hacer como que no le importa. Mis ex-amigos varones, todos sin excepción pasaron por una etapa de enamoramiento o ilusión donde me querían. Y se me declararon. Hubo uno que otro caso incómodo en esas escenas. A la mayoría los rechacé tajantemente, no a propósito, en esa época no sabia lo que era un novio ni siquiera. Hasta que aprendí a hacerlo con algo de sutileza. Otros... sencillamente jugaron con mis sentimientos en mis propias narices... burlándose de ello. Hiriéndome. Aunque no les mostrara mi dolor.


Me cepillo el cabello mientras una lágrima tras otra caen. No puedo detenerlas hoy. Es demasiado, y no me dejan respirar. Intento no hacer ruido. No me gusta llamar la atención cuando lloro. 


Desganada me miro al espejo. Soy virgen. Nunca he tenido novio. Nunca he besado a alguien. Ni si quiera he tenido sexo. O tocado a nadie más allá de la mano. Fuera de ellos he vivido en una especie de torre. Como las princesas de cuentos... excepto que esta prisión es invisible. Probablemente llegaré a ser vieja y nunca jamás ninguna persona se interesará en serio en mí.


Cierro mis ojos sin poder soportar mirarme al espejo. Odio ver en lo que me he convertido.
Los mejores amigos que tuve... tenían novias o ex-novias psicóticas. Pero eso no me importó. Eran amigos míos. Los ayudé cuando y siempre que necesitaron. Incluso estuve a punto de ayudarles... económicamente. Eran mis amigos. Y yo hago todo por las personas que me importan. Pero... no lo hice. Ellos decidieron arruinar nuestra buena amistad metiéndome aún más en sus problemas. Ex-novias psicóticas y chicos indecisos de donde poner sus corazones. Ohh si, la combinación perfecta para el desastre.
Así que salí huyendo de allí...


Quizás esto que sigue... es para mí lo más difícil.
Todas y cada una de mis amigas. Esa herida es, quizás, la que más lastima. Volteo de nuevo a verme en el espejo y suspiro resignada. Nunca me consideré hermosa. Soy y era el tipo de chica que volteaba por encima de su hombro para enterarme de a quien miran o miraban con tanta intensidad. El tipo de chica que huye de su mejor amigo cuando su mejor amiga está enamorada de él. Y... el tipo de chica que sin desearlo ni saberlo... hace que el chico se enamore de ella cuando su amiga esta enamorada. Que hace que dos hombres antes mejores amigos, peleen. El tipo de chica que hace que las chicas se unan para apartarme... para destruir... a mí.


Hoy. He perdido a la última amiga que me había quedado. Me evita. No me contesta. Desearía que me enfrentara. Eramos amigas desde que teníamos pañales.
Y no puedo más...


He sido ana. He sido mia. He sido obesa. Tengo al menos una treintena de problemas por estrés, mil fobias, varios tipos de TOC's y un historial de self-injury, suicidio, depresiones,  vandalismo. Y otras cosas de las que no estoy orgullosa. He sido pelirroja. Peli-azul, morada, rosa, verde...  
He sido castaña. Pelinegra. Y finalmente, rubia. 
He sido de ojos castaños, verdes, violetas, grises y finalmente, azules.
He sido morena, bronceada, y finalmente, blanca...

He cambiado hasta no poder más.

¿Y quién soy en realidad?

He sido la amiga reservada, he jugado a ser mala delante de sus novios, he sido extrovertida, introvertida, mística y un largo etcétera. Que nunca me sirvió de nada.
Porque la realidad es esta: Me tocó la lotería genética. Sí. Por ese lado puedo estar orgullosa. Tengo una cara que si bien yo definiría agradable, la mayoría sin conocerme si quiera me llaman hermosa. Mis lágrimas vuelven de nuevo esta vez, con más fuerza. Finalmente tengo que sacar la caja de pañuelos desechables porque siento que estoy ahogándome entre mis lagrimas y mi nariz taponada. Mi cara esta roja. Pero básicamente esta impecable. Sin un solo defecto. O eso dicen. Y entonces me lleno de ira y tiro todos mis cosméticos al suelo. Gritando de rabia. Sigo sin entender a esta sociedad. Nunca lo hice. Y al parecer moriré sin entenderla.


Tengo un cuerpo perfecto. Si no contáramos las heridas que me he hecho en brazos y piernas. Tanto para hombres como para mujeres. 90-60-90. O casi cercanos a ello. No engordo. Nada. Pero si lo hago bajo tan rápido como si me matara de hambre aunque no lo haga. O lo haga a veces.... porque sigo teniendo problemas con la comida. Porque a veces como de más. Por la ansiedad. A veces me olvido de comer. A veces vomito. Pero en general... estoy sana. O lo intento. Mis estudios médicos dan un 100% sana. Pero me odio a mí misma. No importa si tengo ojos azules. Un perfecto cabello rubio.. o si soy o no teñida o natural. Que... como dije, me tocó la lotería genética. No me importa eso. Ni si quiera necesito cuidar mi cabello. Aparte de pasarle un cepillo cuando de plano mis nudos son insoportables. Sí. Así es. No me paso el cepillo diario. Tengo que aprovechar los días que no tengo una depresión fuerte para poder si quiera levantarme de la cama y comer. A veces miro la comida desde la cama mientras se enfría. Mientras me deshago en el sufrimiento que siento. Otras, la engullo con rapidez y felicidad. Y luego viene la culpa. Y a veces consigo vomitar de nuevo. ¿Pestañas? Las mías son perfectas. Curvas. Negras. Y con al menos tres o cuatro hileras en los ojos. Muy tupidas. Las he contado. Lo sé. Porque me las arranco. Y siento un enorme placer haciéndolo. Me hace sentir tranquila. Hasta que me veo los ojos... y me echo a llorar. Ahora nadie querrá verme. Seré fea. O quizás me querrían. En cualquier caso me deprime esa imagen también. Ansiosa, muerdo mis uñas. Pero son fuertes. Me crece el cabello rápido. Tengo buen cutis. En general no tengo acné... excepto cuando viene esa época del mes. No tengo cólicos.


Y si regresáramos a mi familia. Me quieren. Me aman. Les caigo bien. Incluso y a pesar de todos los problemas que he dado. De mis continuos estallidos... y ataques de pánico, ansiedad y demás...


Tengo solvencia. Y también mis padres la tienen. Y la única razón por la que deseo mudarme es porque aún tengo la ilusión. Esperanza o deseo... de que mi vida cambie.
Me siento de nuevo en el espejo y me miro. Esta vez con objetividad. Mi lotería genética ha sido buena conmigo también: He triunfado por mi sola sin pisar a nadie. Sin presumir y siendo sincera, tengo una excelente memoria. He dedicado mi vida al estudio. Nunca he apuñalado por la espalda a nadie. Tengo trabajo. Muy bien remunerado...


¡Ja! ¡Como si lo necesitara! Me digo a mí misma de nuevo. Y entonces cojo el cepillo y comienzo a peinarme mientras más tranquila y calmada intento crear una sonrisa en mi rostro. Tengo éxito en ello cuando veo que de nuevo me he vestido correctamente y pongo mi reproductor de música  todo volumen. Hoy me toca cantar y disfrutar. Al menos por hoy. Mientras tanto contaré de nuevo cada respiro hasta que de nuevo me sienta mal.
No todo es perfecto. Es cierto. Pero si soy honesta, mi vida esta muy cerca del ideal de serla. Y cada vez es menos difícil sonreírles sin que me importe. Porque en verdad... últimamente me importa un carajo.




---3---3---3---3---3---3---


Como pueden ver, he decidido crear una nueva historia. Aunque algo más larga que las otras que he posteado aquí. Antes de empezar a hablar de la historia diré que estoy de paso. Pero no he dejado este blog. Aunque se vea algo abandonadillo.

Ahora si, hablemos de la historia. Creo que se entiende por si misma. Es una chica como cualquier otra. Con sus más y sus menos. Ella representa todo lo que los demás desean. Lo que la sociedad desea ser. Es libre. Independiente. Solvente. Tal vez viva en casa de sus padres pero no parece que vaya a quedarse mucho tiempo allí porque tiene dinero propio. Es joven. Es guapa. Es inteligente. Estudiosa. Probablemente ande en un auto modelo. Pero, no es feliz. Le ha tocado todo en su persona. La sociedad la admira y envidia. A nivel personal la hacen menos. Ella ha sido todo para ellos. Lo que ellos han querido. Pero hay ahora una diferencia. Esta madurando. Y dejando de ser lo que los demás quieren para convertirse en lo que ella desea. Ella. No los demás. La razón de que le haya puesto tantos traumas y colores, es porque les hablo a ustedes que leen esto. Si. Tengas el problema que tengas, seas como seas, tengas la edad que tengas, y aunque la protagonista de esta ocasión es mayor de edad vale para cualquier edad. Haz lo que ella y que nadie te haga sentir mal.

jueves, 13 de agosto de 2015

Descenso

Caminé, dejando atrás mi hogar y mi alma.
Las espinas se me clavaron, y mi sombra se negó a seguirme.
La oscuridad me cubrió, y los monstruos desgarraron mis alas.
Me miré al espejo. Hasta que se rompió.
Intenté recogerlo, pero con cada pedacito sangraba más y más. Disfruté con ello hasta convertirme en un monstruo.
Crucé el desierto, sin agua y comida.
Mis pies se volvieron humo, dejaron de sostenerme.
Y seguí descendiendo. Transformándome en mariposa, y aún con belleza... odié mi reflejo.
Mi corazón se detuvo, clavado entre estacas.
Mis pulmones me fallaron. El aliento me ha abandonado.
Y cuando todo parecía perdido, te recordé a ti. Y a tu promesa.
Mi mundo ha caído.
Se ha derrumbado. He descendido.
Yo misma me he ido. Negándome. Odiandome.
Y tú. Permaneces aquí. Aún, junto a mi lecho de piedra.
Y cuando te miro solo puedo decir: "Hola extraño. No quiero pensar como será, si te pierdo."


3 --- 3 --- 3
Esta historia se las dejo a considerar. Creo que me esforce bastante para que tuviera muchos significados distintos. Pongan sus interpretaciones si eso desean. :)

martes, 28 de julio de 2015

Creación

Pretendiendo ser quien no soy.
Intentando ser parte del espejo.
Transformándome en algo más.
Me he vuelto un maniqui.
Con deseos de encajar.
Convirtiéndome en mariposa.
Hermosa, y frágil.
Y ahora, me he perdido.

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Bueno, después de una larga ausencia he vuelto. O casi. Tengo que decir, estoy muy feliz no solo por eso sino porque también estoy por poner el libro por el que me había dejado el blog olvidado. Pero tendrán que esperar un rato más para ello ya que ando haciendo los ultimos arreglos.

viernes, 22 de agosto de 2014

Una historia con diccionario


Contubernal.
Del lat. Contubernalis. M. ant. Habitante con otro en un mismo alojamiento. Camaradas.

Quizás yo difiera, pues a mí ese trato que tiene Darren para con los demás no me agrada demasiado. Aunque para ser honesta, él no me agrada demasiado de ningún modo. No obstante, a la mayoría parece agradarles el hecho de poseer cierta camaradería con él. Quizá sea por convivir durante más de siete horas con él, o quizás sea esa actitud que tiene de hacerte sentir especial o incluido. Supongo que aprecio eso, aún si yo no le considero a él como mi contubernal.





Encomiable.
Adj. Digno de encomio o alabanza.



Sin embargo encuentro digno de encomio lo que hace cada vez que alguien necesita ayuda. Como aquella chica a la cual se le transparentaba el vestido mojado por el agua de fresa. Él colocó su chaqueta encima de ella, aún si con eso esta misma se mojaba o se manchaba. Puedo admitir, que no todos hacen eso, ni menos aún por las fechas. Es curioso sin embargo, como puedo encontrarle siendo un perfecto caballero la mayor parte del tiempo y que tan solo en unos instantes sea totalmente lo opuesto.




Egotismo.
Adjetivo. Perteneciente o relativo al egotismo. U.t.c.s. del Griego. Egotism. 1. Prurito de hablar de si mismo. M.  2. M. Psicología. (Psicol) Sentimiento exagerado de la propia personalidad.

A pesar de ser agradable, popular y - aunque me pese - atractivo físicamente, debo añadir, no es egotista, aún si eso finge cuando estoy en frente de él. Y sé que finge, pues lo he visto y le he observado, de ningún modo habla solo de sí. Y lo que es más escucha con atención a los que lo rodean, impacientes por contarle algo sobre ellos.  Así es como eso y su caballerosidad o complejo de súper héroe y así quieren llamarlo, lo datan como el tío menos egocéntrico que haya yo conocido jamás.




Contumaz.
Adj. Obstinadamente opuesto a la autoridad. Tercamente perverso. Rebelde.




Por supuesto, también es loable que siendo tan contumaz mantenga tan altas calificaciones en su boleta. Cualquiera pensaría que ser rebelde y aplicado no irían juntos en absoluto. Y sin embargo solo hace falta mirarle para notar que aún si, eso implica alborotar y crear desastres por todos lados es él siempre quien responsablemente asume los platos rotos por él y muchas veces incluso, por los demás. De ese modo, digo yo, ser rebelde o terco no implica necesariamente un problema serio, siempre y cuando se asuman los cargos por sus actos tal y como Darren lo hace.




Execrable.
Tr. Condenar y maldecir, vituperar o reprobar severamente.

.
Pero, no todo es tan perfecto como él quisiera, pues al menos desde mi punto de vista - que probablemente no sea compartido por las demás féminas del salón o el instituto - repruebo el modo en que se dirige a las demás y las deja con la ilusión o la esperanza de ser ellas la chica especial para él.




Diferir.
 Intr. Del latin, differre. Que difiere de algo. Que no esta de acuerdo.

 Y aún así, el que Darren  pueda diferir con los demás, ser contumaz y propugnar por sus ideales, solo hace que lo admire, aún si no estoy de acuerdo en lo que se propone ser. Pues de algún modo, por alguna razón me gustaría decir que aplaudo su inteligencia, ya que es eso lo que le distingue del resto. Y estoy casi segura, de que los profesores también pensarán en ello como uno de sus mejores atributos.





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Andando con tiempo escaso - ya les diré luego por qué - tengo que admitir, publicar se vuelve un reto cuando trabajas. Así que esta vez he decidido dejarles uno de mis viejos escritos. Espero que lo disfruten. La idea originalmente se me ocurrió cuando tenía que describir a un compañero de mi escuela. Debía ser original, porque todos decían exactamente lo mismo, así que cogí mi diccionario y lo hice. Obviamente este texto ya tiene su buen tiempo, pero aún así, lo colgué por aquí aunque está ligeramente modificado pero en esencia es lo mismo. Está un poco largo pero espero que lo lean y que les guste. 

lunes, 18 de agosto de 2014

Te Recordaré.

Te recordaré, aún cuando cierres esa puerta.
Aún si estás enfadado conmigo, te querré.
Sonreiré con lágrimas en los ojos,
esperaré a que vuelvas.

Te recordaré, aún a través del tiempo.
Incluso si nos separa un largo viaje.
Te recordaré.

Porque has sido algo importante,
una especie de ángel que toca corazones.
La persona que me hacía sonreír en mis peores momentos.
Ese abrazo y esa taza de café humeante.
Ese beso, esas caricias.

Te recordaré a pesar de la distancia.
A pesar de las vidas futuras, las tragedias y las alegrías.
E incluso si con el tiempo yo me destiño.
Tú permanecerás allí. En la eternidad.

Así que deja que te diga,
que te quiero y que no estarás solo nunca.
Que estaré contigo hasta el final.
Que seremos como uno.
Deja que sea yo ahora quien seque esas lágrimas.
Quien te de un abrazo.
Deja que ponga en medio de aquel marco tu recuerdo y que permanezca allí por la eternidad.
No te preocupes por el viaje, que estaré a tu lado.
Y no te preocupes por nada más.
Que mi amor es grande, pero mi memoria lo es más.

Te llevas un pedazo de mí contigo en la maleta.
Cuídalo bien.
Y mientras tanto, miraré por la ventana,
esperando a cuando vuelvas.
Y te recordaré, porque eso hacen los buenos amigos.
Mantenerte tibio, arroparte, curar tus viejas heridas de guerra.
E incluso malestares del corazón.
Pero por sobre todas las cosas, te mantienen cerca, no te olvidan.
No te abandonan.
Y te recuerdan.
Así que escucha mi promesa que yo te recordaré.
Hasta el final de los días, mi buen amigo.


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Bien, trágico. Lo cierto es que me han encontrado más fallas por corregir en aquellos manuscritos. Por el momento les dejo este pequeño escrito que trata de la partida de los seres a quienes amamos. Puede referirse a una mujer o a un hombre, a un amigo, a una madre... cualquier persona, siempre que por supuesto haya un vínculo afectivo. Espero que lo hayan disfrutado.

sábado, 9 de agosto de 2014

Reflexión: Magic Mike


Kim.

El se contorsionaba mientras lo veía a lo lejos. Inquieta por el espectáculo que daba gemí consternada. De pronto me escogió a mí. Jamás lo había hecho, pero aquella vez lo había poseído algo. Porque lo primero que hizo fue dirigirse hacia donde me encontraba. Asustada retrocedí, pero él me sujetó, llegó en tres pasos, sonreí inquieta pero evité hacer escándalo.

Había estado el tiempo suficiente en aquél lugar, observándolo, esperando a que se cansara de estar allí. Ni si quiera sabía porque había estado allí cada noche para empezar.  Pero si sabía cómo había ido yo a parar a aquel lugar. El chico me acarició la espalda, bajando a mi trasero. Entonces me colocó debajo de él y comenzó a moverse encima de mí mientras tocaba con una de sus manos mis caderas y con la otra mis senos. Era brusco. Dolía. Los gritos aumentaron mientras me mantenía impasible. Esperando por que cesara.

 Con lágrimas en los ojos esperé. Pacientemente. Y cesó. Me levanté entre los aplausos con nauseas y lo miré a los ojos. Y entonces él intentó volverme a coger, pero escapé. Afuera la noche era fría, pero ayudó a mis nauseas al apoyar mi frente contra la barra de metal. Él salió detrás de mí.
“No puedo hacer esto más.” Esas fueron mis palabras. Y él se apartó de mí como si lo hubiera quemado.
“Tú…” Comenzó él. “Dijiste que estarías conmigo.”
“Lo sé.” Murmuré. “Yo sé. Pero no puedo. Este no es mi mundo. Ni si quiera me siento cómoda con salir a bailar en medio del humo… alcohol… no es lo mío.” Solté.
“Bien. Vete. No me gustan las niñas.” Y eso fue un puñal directo a mi corazón. No lo esperé, ni si quiera volteé a verlo. Solo me fui.
 



John.
La vi en el escenario. Por primera vez en tres años. Haciendo justo aquello que tanto despreciaba. Aún cuando su cuerpo contorsionándose ante mis ojos me provocaba emociones y sensaciones que intentaba mantener encerradas desde aquella vez. Cuando lo había arruinado por completo.
“¿Es quién creo que es?” habló por todo lo alto Liam. Asentí, tenso. “Sí, es ella.”
“Bien. Ella es mía ahora.” Dijo él. Me levanté dispuesto a darle un puñetazo. Pero Liam me miró a los ojos con una furia equiparable a la mía. “Vamos afuera John.” Me dijo. Asentí, dejando por un momento de mirarla a ella. Salimos.
“Ella es mía.” Gruñí. Liam sonrió.
“Mira, la última vez tú hiciste todo por arruinarlo. Ella era una buena chica. Del estilo de las que no hacen cosas como las que acabamos de ver.” Suspiró dando un puñetazo a la pared. “Mierda hombre, ella realmente me gustaba.” Lo miré incrédulo pero no dije nada. Lo cierto era que había agotado todas mis oportunidades con ella.
“Que gane el mejor.” Dije y sin pensármelo dos veces le pegué un puñetazo y fui tras ella.



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¿Alguna vez han visto la película Magic Mike? Bien, la vi recién. No acabé de comprender bien que se proponía Channing Tatum con la película. Pero sé bien lo que yo me proponía con escribir esto. Y es más una crítica a esa sociedad, que nos moldea, nos corrompe o nos empuja muchas veces a hacer cosas que a algunos pueden gustarles - eso es discutible e incluso respetable - pero habrá quien está allí por obligación o por necesidad y es eso lo que me pongo a criticar aquí. Así que, hablemos de la historia.

La historia no estaba destinada a terminar. Para empezar está John, él vendría a ser como Mike, impulsando a la chica al lado oscuro en un principio, y luego arrepintiéndose por ello. - aún si esa parte no figura en la historia, es obvio que ha contado los años de no saber de ella. También está el hecho de que John está deseando algo más sin admitirlo.
De algún modo en la historia que nosotros no conocemos – pero nos imaginamos – es que ella fue la chica correcta. Atrapada en un mundo incorrecto. John, el chico malo, que en el fondo no lo es tanto. Y Liam, el que era ese chico correcto, que hacía todo lo incorrecto al guardar sus sentimientos por ella y permitir que John hiciera lo que hizo. Y luego, al final. Está ella… su historia, antes de él, durante y después de él. Me refiero a John, por supuesto. ¿Qué ocurrió para que ella estuviera como nudista tres años después de dejarlo de una situación similar? ¿Qué pasó después? Y varias preguntas que se quedan sin respuesta, porque en el fondo, la historia solo la planteé para hacer una ligera critica sobre la sociedad actual y no para ahondar en el tema.
De aquí en adelante creo que cada quien puede hacerlo por si solo. Y aún así, el espacio para plantearlo no sería suficiente a menos que escribiera sobre ellos. Si quieren saber la historia corta de como sería más o menos todo solo díganmelo. Y tal vez escriba sobre ello en otra entrada. Pero, solo lo haré si dejan un comentario. Ah y una última cosa, perdonen por no actualizar ayer, tenía el escrito listo como por las tres de la tarde, pero mi internet estuvo imposible y me mandaba a actualizar mi versión - solo tiene un par de meses ¿Pueden creer eso? Lo que sea. Comenten.

martes, 29 de julio de 2014

Cuando no duele más


Desperté, asustada. Probablemente por toda la sangre y el agua que había derramados sobre el piso de mi cuarto en mi sueño. Con incomodidad me dirigí hacia el libro al lado de mi cama. Esperando el dolor en mi pecho al abrirlo y leer su nombre. 
Esperando que mi cuerpo desfalleciera. Esperando sentir aún ese golpe que me quita el aliento. La sensación de que voy a arrepentirme… pero no llega. Y el miedo se desliza a través de mí. ¿Estaré olvidando? ¿En qué momento he dejado de sentir por él? La nostalgia me invade. Pero no es más que eso. No me aterra, no me duele. No lastima. Y lo que podría ser considerado una fría indiferencia no es en realidad como tal.
Sigo aquí.
Pensando en él.

Luchando por sentirlo. Pero sus palabras ya no me queman, su negativa aunque me lastima no es insoportable ya. Sus susurros no me hacen brincar el corazón más. Y tengo miedo.  De olvidar. Porque cuando olvidas, mueres. Y esa parte, ese pedazo de él, que se quedó conmigo no debería morir.

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Entonces, este es el de ayer – hace unas horas – lo que probablemente piensen es ¿Qué es esto? Bien, explicaré. Se trata de una chica que habla por la normalidad que ha vuelto a su vida. Se trata de ella no teniendo el corazón destrozado. Es la parte en la que la protagonista – podrías ser tú – se levanta, y se da cuenta de que de nuevo todo ha vuelto  a ser como era antes. Tiene miedo, de que sea una ilusión, pero, finalmente decide.  ¿Y si lo es qué importa? Está también asustada por olvidar la experiencia que vivió. Pero no por la experiencia en sí. Sino por los errores – tiene miedo de repetirlos – y por los recuerdos – son las partes buenas de la relación, lo bueno que aprendió de todo ello – el pasado, pasado está. Y ella lo sabe mejor que nadie. Así que de eso se trata la historia. Espero que les haya gustado.

sábado, 26 de julio de 2014

Lluvia de Primavera


Parecían cristales cayendo del cielo. Brillaban con intensidad mientras observaba guardándome desde el techo, a salvo de la lluvia. Era curioso como el sol los hacía brillar con fuerza, otorgándoles el brillo de un diamante. Y entonces salí al patio. Brinqué entre los charcos, canté con fuerzas y suspiré mientras giraba, a todo ello no me importaba quien me viera. Solo estaba yo. Intentando brillar como las gotas de agua que caían una tras otra, implacables. Y entonces le vi. Un muchacho parado entre la lluvia me veía. Con la cara cubierta de rojo por la vergüenza me eché a correr hacia mi casa. Asustada en un principio cuando gritaba llamándome, y riendo después, cuando logré escapar de su mirada y persecución.

Observándolo fascinada, mirando como aún me llamaba. Y entonces me di la vuelta y entré en mi casa sin que él lo notara. Así era mi vida cuando llovía. Amaba todo eso en las lluvias suaves.  Aquellas que bajo el sol ocultaban y revelaban arcoíris por todos lados. Amaba la lluvia de primavera.


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Bien, disculpen. Esta es la del viernes. Se suponía que la traería ayer, pero me quedé pegada al monitor mientras seguía con la sorpresa que les tengo. La cual, ya está en sus fases finales. Ya falta menos. Tanto que diría que el mes que sigue se las traeré sin falta.
Entonces, espero que les guste este pequeño párrafo, tomado especialmente de uno de mis diarios y que esperen pacientemente por mis continuas faltas. Que en verdad estoy intentando terminar la sorpresa.
Feliz fin de semana.

jueves, 24 de julio de 2014

Domingo en pijama.


“Cassie…” Escuché su voz murmurando mi nombre. Mis manos se hicieron puños en medio de la oscuridad. Había sido contenida tanto tiempo… pagando las consecuencias de algo que no había hecho, de un plan que había intentado detener. Había fallado. Pero el plazo estaba llegando a su fin. Me estaban llamando, de nuevo. A mí. Y entonces abrí los ojos.

“El sello que me contenía se ha roto.” Dije desde el interior de la caverna, resonando en todos lados. “Es hora de volver al juego.”

 

“¿Cassie?” La voz de mi hermano me llamaba desde lo más lejos de mis sueños. Gruñí molesta.

“Déjame dormir Josh… hoy es domingo.” Comencé a protestar. Pero entonces me paré de inmediato, como si fuera levantada por un resorte. Mi hermano saltó espantado. Y yo reí. “No me hables, tengo que encontrar mi cuaderno azul… ¿Dónde está?” Dije revolviendo mi cuarto y poniéndolo de cabeza.

“¿Qué buscas?” dijo la voz de mi tía.

“Mi cuaderno azul.” Dije y grité cuando una pila de libros se vino encima de mí. Me protegí como pude con los brazos cubriendo mi cabeza, para al final acabar sepultada por todos ellos. “Tengo que encontrar ese cuaderno.” Dije.

“¿Por qué ese cuaderno es importante en este momento?” Dijo Trenton. Grité con la cara roja y cogí un libro para lanzarlo a su cara directamente.

“¡Vete de aquí!¡Estoy en pijama!” Trenton se burló.

“No tienes nada que no haya yo visto ya.”

“Bien.” Gruñí furiosa y azoté la puerta contra sus rostros.

De cualquier manera tenía que encontrar mi cuaderno y escribir sobre lo que había soñado. Siempre lo hacía. Y este sueño me envolvía a mí directamente. Lo que bien era extraño, pero seguramente podría ser explicado. Sacudí mi cabeza y volví a mi búsqueda.

 

Trent observó la puerta con el ceño fruncido, pero con lo que sería una media sonrisa en sus labios. En su mano sujetaba lo que claramente sería el cuaderno de Cassie el cual metió en su chaqueta sin que Josh o Lilith se dieran cuenta siquiera.

“¿Café, Trent?”

“Eso estaría bien. Gracias.”

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Cassie está en problemas. Ese cuaderno tiene cosas importantes. No debería haber caído en sus manos. Pero bueno, veamos que ocurre luego. Tenía tiempo que no escribía de Cassie. ¿No es así? Espero que les haya gustado. Nos vemos el viernes.

martes, 22 de julio de 2014

Café


La primera cosa que recuerdo, de cuando era niña, eran los desayunos del fin de semana tardíos, dos huevos, jugo de naranja para mí y café para mis padres. Mis siguientes recuerdos son quizás un tanto extraños, especialmente sobre la mañana en que tomé mi primera taza de café. Tenía ocho años y una inmensa curiosidad sobre que era aquella taza tan extraña y a que sabría. Así que cuando mi madre se fue a trabajar, yo me quedé en casa, enferma y lo primero que hice fue observarla salir, ansiosa por que se marchara. Decidida a guardar mi pequeño secreto hasta que pudiera. Y cuando por fin lo hizo, aproveché para tomar mi primera taza de café, prohibida por supuesto. Quizás no me gustó tanto, así que le habré puesto medio vaso de azúcar y leche y habré intentado tragármelo completo, como había visto que hacía mi padre.  Fracasé por completo. Tal vez incluso se lo haya echado a la planta de mi tía, completamente disgustada en aquel momento. Odiaba el café. Pero amaba tomarlo. Porque era prohibido.

Nunca se enteraron de ello. Hasta que cumplí catorce años. Para entonces, aunque aún intentaba cogerle el gusto al café no confesé que lo detestaba. Hubiera sido firmar mi sentencia. Mis amigas sin embargo, me llevaron a Starbucks por primera vez haciendo de novillos. Y quizás fue allí cuando mi amor por el café nació. Combinado con un pastel de chocolate o crema. Solía tomarlo cada fin de semana sentada en el rincón, lo que para mí era una delicia porque era el único momento en que podía disfrutar un poco de paz en mi agitada vida. Recuerdo esa vez que el café se derramó sobre mi pantalón blanco favorito justo cuando iba a salir.  O la primera vez que un chico me invitó una taza de café solo para pedirme mi número después. Y solo cuando probé lo dulce que podía ser, empecé a amar el café. Gustos adquiridos, diría yo. Quizás tanto que hoy soy bastante snob con los cafés. Lo que es una pena, porque en general no es como si existiese café del bueno colgado de los árboles para tomar o llevar gratis. De cualquier modo, mientras escribo esto, la cafetera ha acabado de hacer el café y yo estoy por dejar entrar al gato.

 

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Lo siento lo siento lo siento lo siento… ¿Son suficientes “Lo siento”? ¿No? Bueno, pues, lo siento. Estoy muy ocupada con la sorpresa que les traigo. Ya falta menos, pero créanme, valdrá totalmente la espera. Esta tarde estoy un poco ocupada, así que les traje solo un pequeño tema. Es sobre el café y los recuerdos. Una taza de café puede parecer algo común, ¿Pero qué tan común es la historia que hay detrás de ello?

¿Qué tan común es tu historia con el café si por ejemplo, conociste al amor de tu vida cuando te derramó una taza encima por accidente? ¿O cuando se cayó aquella taza de café en tus documentos más importantes?  En fin, yo tomo varias tazas de café al día y para mi es interesante conocer las historias, incluso las más extrañas. A veces todo comienza con una taza de café, incluso las amistades o los romances. Quizás aquí en este texto a lo que más me refiero es al gusto por el café, pero aún así… cada uno tiene su historia. ¿Les gusta el café a ustedes? ¿Cuántas tazas toman al día? ¿Tienen alguna historia para compartir? Una taza de café te hace a ti el protagonista de tu propia historia.

martes, 15 de julio de 2014

Sinceridad

"La sinceridad no siempre parece necesaria, ¿No crees? Pero es útil. En cualquier término." Me dijo la voz de mi hermana. Me encogí de hombros, esperando que no notara mi creciente incomodidad. De pronto los recuerdos acudían a mi mente y los secretos parecían demasiado duros de contener.


"¿Sinceridad eh? ¿Cómo esa vez que le dijiste a esa mujer que te encantaba su sombrero? El que la hacía ver como pájaro extraño." Aclaré. La vi sonrojarse y sacudir sus mechones, su cabello era perfectamente ordenado y propio de ella. Ella era insoportablemente buena en todo. Desquiciante, en mi opinión. Perfecta, diría mamá.


Yo tenía tan solo catorce años, pero ya la veía a ella como algo demasiado difícil de igualar. Pero no importaba cuán interesante o perfecta o incluso hermosa fuera ella, yo no diría nada. No podía decirle mi secreto. Ella se lo contaría a todo el mundo, y se reiría de ello después con una taza de té mientras parloteaba con sus nuevas grandes y falsas amigas. Falsas porque una de ellas se acostaba con su novio. No era en realidad un secreto, solo mi hermana se empecinaba en decir que aquello no era cierto.


Sin embargo ella no insistió. Tomándome por sorpresa se levantó de su silla y se volvió hacia la puerta, lista para entrar en la casa.


"No importa si no quieres contármelo, esta bien. Pero no permitas que  Marc te ponga las manos encima si tú no quieres." Me dijo dejándome perpleja en el porche de la casa. Parpadeé unos segundos, lista para llorar. ¿Siempre sería así? ¿Podría algún día guardar un secreto que fuera solo mío y de nadie más? Y entonces sonreí. Todavía había algo que ella no sabía de mí. Encaminándome hacia el bosque con la mirada perdida intentando que Claire no me viera entrar en él, y una vez fuera de su radar, eché a correr. Necesitaba ver a Frances, mi pequeño secreto. Un hada entre miles. Siendo mi amiga.


Para atravesar el portal sin embargo se necesitaba valor. Y sinceridad para responder las preguntas del hada. Me planté frente al portal y esperé. Pero mi lucha fue en vano. El portal no se abrió.


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¡Feliz martes! La historia de este lunes en realidad es muy simple, cuenta con dos ideas, parecen sencillas pero en realidad son más complejas de lo necesario. Para empezar, en el momento en que la niña decide no contar siempre la verdad, se desliga del mundo mágico. Así de simple. Pierde su inocencia y se integra al mundo humano. Asi mismo, hay mentiras piadosas y mentiras grandes. O incluso verdades ocultas, verdades omitidas y medias verdades. En la sociedad en la que vivimos no se nos permite decir siempre la verdad, más bien, debemos mentir para sobrevivir. Las verdades son algo que duele, lastima y hiere a la sensibilidad de las personas. Y aún así, se considera algo valioso.


Entonces, es una historia pequeñísima. Lo sé. No la publique ayer. Lo sé también. ¡Pero! Sigo trabajando en la sorpresa. Si, lo sé, esta sorpresa ya tiene meses haciéndose, pero las mejores sorpresas toman su tiempo. Así que paciencia mis queridos polluelos. Los quiero.

viernes, 11 de julio de 2014

I hate you


Supe que algo iba mal en cuanto te vi… 
luego sentí que te perdía y no quise volver a vivir.
Supe que estabas con vida
 y me sentí de nuevo a mi misma…
Entonces supe que no me querías más a tu lado
 y me dolió terriblemente.
Te odio, por hacernos esto.
 Pero no puedo odiarte como debería.
Quizá si hubieras dicho una mala palabra…
hecho algo mal...
 Pero te despediste de mí con una sonrisa en el rostro y una promesa en los labios…
 Tu estúpida sonrisa burlona aún hoy me persigue…
Creí que me querías de vuelta en tu vida…
y entonces aquellos a los que juzgue duramente por no tener orgullo rieron de mí.
 Aquí estaba yo,
 sin orgullo.

Otra vez contigo.
 Dispuesta a seguirte hasta el final.
Debería odiarte,
 pero no consigo hacerlo
y por más que quisiera,
 debería dejar de quererte…
 mas solo puedo ver tu rostro
 y seguir sonriendo como boba,
 mientras te odio por ello.
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Esta me la he traído de una obra escolar que hice en su momento. Yo solía hacer las obras escolares de la escuela, y a veces me dejaban protagonizar una que otra. Como es una de las más viejas que pude recordar y encontrar por allí, no creo que nadie la recuerde, lo digo por si es que algún conocido la encuentra. Entonces, esto solo es un pedazo de dicha obra. Espero que les haya gustado. Como este es el del viernes, me aprovecho para decirles, ha sido y es, un gran placer contar con ustedes como lectores.  Gracias por ello. Nos vemos la próxima semana.

Tiempo Robado.

Me voy a robar el tiempo.
Ese que hace envejecer a mis abuelos y desfallecer.
El mismo que hace que mis padres me ignoren.
Que mis amigos me dejen atrás o de lado.
Ese hombre de capucha negra con ojos burlones.

Le voy a quitar su vida. Y pronto seremos todos felices.
Le ignoraremos. Lo olvidaremos.
Y entonces tendremos el tiempo en nuestras manos.
Nosotros seremos ese hombre.

Pero seremos distintos.
 Seremos más bondadosos, más amables.
 Compasivos.
Pues tendremos todo el tiempo del mundo.
Y nos sobrará cada segundo.
De ese modo, no importará si es de día o de noche,
si llueve o hace sol.
Porque nunca jamás será tarde.
Y nunca habrá escuela temprano.

Sí, me voy a robar el tiempo.
Así me mirarán al menos dos veces.
Porque lo que yo les ofrezco, es la eternidad.


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Entonces, este es el del lunes. Parece sencillo pero en realidad no lo fue tanto. Nuevamente he decidido hablar del tiempo. ¿Cuánto le hemos dedicado a nosotros, a nuestra vida? A veces siento que nos la pasamos en ese modo. Lean a Momo de Michael Ende. La idea la he sacado de allí.

miércoles, 9 de julio de 2014

Esperando

"Creo... que podría amarte." Susurré con tristeza y desesperación mientras acariciaba su rostro. Dormido como estaba me estremecí entre mis propios brazos mientras asustada me levantaba de allí y salía. Miré la estancia, decorada como solo un chico podría. Y sonreí.  La pregunta que me mataba todos los días era... ¿Él podría?

Desesperada salí al balcón a por un cigarrillo. Me había sentido tan distinta, tan insegura. Del modo que me miraba cualquiera diría que poseía sentimientos fuertes hacia mi. Tenía que admitir que no sabía porque decían que las chicas sabían antes que los hombres de que las amaban. Yo no lo sabía. O quizás, yo en el fondo no fuera un buen espécimen femenino. Sonreí mientras soltaba el humo del cigarrillo. Al ser inicios de febrero hacía un frío terrible, y aquí me encontraba yo. Medio desnuda en el balcón como si fueran mediados de agosto. Suspiré molesta sin poder despejarme la cabeza ni sacármelo del corazón.

"Podría amarlo... de veras que si. Sería tan fácil como simplemente decírselo, dejar que todo fluyera sin trabas. Si tan solo... "

¿Por qué todo tenía que ser tan complicado?

"¿Qué demonios haces acá afuera? Venga metete, está como para congelarse el culo. Muévete." Dijo él jalándome hacia dentro. Lo miré y deteniéndonos dentro de la sala para calentarnos un poco supe que tenía que hacerlo.

"Me voy." Cerré mis ojos antes de echarme a llorar. Y él me sujetó contra su pecho.

"Quédate." Me pidió. Y quizás, en el fondo, yo estuviera mal por hacerlo. Pero eso hice.


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Pues bueno, allí tienen. Esta es la del lunes, esta vez debo disculparme. El sábado pasado pesqué una de esas enfermedades extrañas que suelen durar unos días, recién ando saliendo de ella, por eso no pude publicar el lunes de lo mal que me sentía. Así que, esta historia es sobre todas las veces que nos encontramos en medio de uno de esos momentos sin saber que hacer con exactitud, bueno, eso es todo por hoy. Les traigo el del día de hoy al rato. Los quiero.

miércoles, 2 de julio de 2014

La Boda

Hice una pequeña obra con algunas elecciones musicales mías, la cual  por cierto, al final resultó no ser tan pequeña. Y mientras ando pensándome sobre si ponerla o no aquí, les dejo el resumen de la historia y la portada. 









Titulo: La Boda / The Wedding


Autor: Faith Dante
Año: 2014

Resumen: Las bodas cambian a las personas. Eso es lo que piensa Sienna justo cuando su hermano ha dado el acepto por fin a su prometida, eso es lo que piensa cuando furiosa, deja detrás suyo un montón de problemas. Y es que Sienna esta cansada. Cansada de todo, pero especialmente de ocuparse de problemas que no son suyos.

Y mientras la fiesta continua, el drama, el romance y los flechazos a primera vista también lo harán junto con el champán donde a través de varios personajes echaremos un pequeño e indiscreto vistazo a sus vidas.




Como siempre la portada y el resumen los he hecho yo misma y la historia registrada. Ahora, cambiando de tema bruscamente, no sé si les gustarán mis elecciones musicales o no, pero si les gustan, díganme. Les daré más de lo que tengo en mi IPod, porque honestamente así como amo las letras, amo la música :P

Ahora, respecto a lo que escribí...

 ¿Han visto la película The Vow? ¿Con Channing Tatum y Rachel McAdams? Buenisima y 100% recomendable. Es preciosa. Haría una crítica sobre ella alabándola por todas las razones por las que vale la pena verla y por todas las razones por las que no, y con seguridad, las razones por las que no, acabarían olvidadas por algún rincón, bueno, mejor me calmo un poco con ello.

En fin, la semana pasada asistí a una boda por todo lo alto, y bueno... no pude evitar recordar esta película, además de los votos que se hicieron los novios en la boda a la que fui. De este modo, me pasé un buen rato escribiendo esto en el rincón de la boda. Haciendo que la historia se base en varios personajes. Imaginando.  Y adivinando, porque que cada vez que alguien se casa todos vemos las bodas de un modo distinto, así como también las sentimos de diferente manera. Soñando, o haciendo un drama. Sea como sea, soñar es bello... pero es más bello vivir. Con esto me despido por ahora, y lamento no haber estado por aquí, ¡nos vemos!




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Bunny Kisses

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